El control de plagas de hormigas

El control de plagas de hormigas

El control de plagas de hormigas ha dejado ya atrás los sistemas más rudimentarios basados en la inundación de nidos de hormigas con agua hirviendo o en la colocación de papeles adhesivos que atrapaban a las hormigas, para dar lugar a técnicas sofisticadas y depuradas que tienen como objetivo fundamental la localización del nido que ofrezca al cliente una solución definitiva.

Control de plagas de hormigas

Las hormigas de jardín, también llamadas hormigas negras, suelen anidar en lugares de difícil acceso y cuya localización no resulta sencilla, convirtiéndose así en un reto para las empresas dedicadas al control de plagas de hormigas. En este tipo de situaciones complejas, ofrecer al cliente tratamientos parciales dará lugar a reclamaciones, pérdida de tiempo, de dinero y por último también afectará a la reputación de la empresa de control de plagas. Se necesitan soluciones globales que acaben con la plaga de hormigas de forma definitiva.

Las plagas de hormigas

Las plagas de hormigas son más habituales durante los meses de verano, pero ya en la primavera comienzan los problemas. Sin embargo el ciclo arranca en pleno invierno y los profesionales del mundo del control de plagas de hormigas deben conocer a la perfección este ciclo para poder dar soluciones rápidas y eficaces a sus clientes.

Y es que las hormigas reinas comienzan la puesta de huevos en invierno y por tanto la construcción del nido en febrero, de ahí que las llamadas solicitando el control de plagas de hormigas llegue sobre todo en los primeros meses del verano.

Cuando se realiza una inspección para tratar de localizar el nido de hormigas, no resulta aconsejable utilizar insecticidas irritantes, ya que no acabarían con la plaga de hormigas, sino que haría que éstas desplazaran el nido dificultando así su localización. Así, el profesional del control de plagas en Madrid de hormigas deberá localizar las rutas de búsqueda de alimento de las hormigas y establecer los movimientos que realizan las hormigas cuando salen del nido en busca de alimento y a su regreso.

No es sencillo, pero los profesionales del sector saben que las hormigas que van al nido suelen portar trozos de alimento y tener inflado el abdomen, una pista fundamental para localizar el nido y controlar la plaga lo antes posible.

Cuando se localiza el nido es el momento de pensar en qué tipo de insecticida se va a utilizar. Es un paso clave del que depende el éxito de la misión del controlador de plagas. Si el nido se encuentra ubicado en un lugar de fácil acceso, el tratamiento más eficaz combina la utilización de un aspirado y un tratamiento por pulverización posterior.

En este punto es importante recordar que insecticidas residuales como Empire 20 o Dow AgroSciences son soluciones eficientes para el control de plagas de hormigas demostrado a largo plazo. El uso de clorpirifos microencapsulados, son también un recurso óptimo para aplicar en grietas y esquinas de manera puntual y ofrecen grandes resultados cuando hay que trabajar en situaciones tan complicadas como zonas de catering y áreas residenciales.

El objetivo de la llamada del cliente es dar por finalizada la plaga de hormigas y para ello no sólo es importante el ingrediente activo sino también seguir un plan prediseñado de tratamiento estructural.

El gran problema del control de plagas de hormigas

Uno de los problemas más importantes que tiene el control de plagas de hormigas es cuando el nido se ubica en el interior de estructuras, dentro de muros o paredes de complicado acceso. ¿Qué hacer en estos casos?

El objetivo es el de localizar las vías de entrada y salida. Una vez que se localizan estas vías, se puede pulverizar la grieta que se encuentra entre la pared y el suelo, en su totalidad. Si no se llega a localizar el nido, habrá que recurrir a geles o insecticida en grano.

Localizar el nido es clave para que el control de plagas de hormigas ofrezca unos resultados que satisfagan al cliente. Las pérdidas que ocasionan las constantes reclamaciones cuando el trabajo no se resuelve de un modo eficaz y ágil, son un grave problema para las empresas de control de plagas, que verá mermada también su reputación frente al cliente. Por otro lado, una solución rápida y eficaz sí satisface al cliente y aumenta la imagen, y la valoración positiva de las empresas de control de plagas.

Sintomas de la legionella

Sintomas de la legionela

La legionela es una enfermedad infecciosa provocada por una bacteria (Gram Negativa Aeróbica, del género Legionella) que puede ser potencialmente fatal y que resulta muy complicada de diagnosticar. Los síntomas de la legionela pueden ser confundidos con otras enfermedades como la neumonía complicando así el diagnóstico y poniendo en riesgo al paciente.

El tiempo que pasa desde que la bacteria llega al organismo del paciente y el avance de la enfermedad es de 2 a 10 días. Esta bacteria puede dar lugar a dos tipos diferentes de enfermedad, una más leve llamada fiebre Pontiac y otra más grave conocida como al enfermedad de la legionela o enfermedad del legionario.

Síntomas de la Legionela más comunes

Sus síntomas comienzan a manifestarse a las pocas horas de haberse provocado la infección y son variados y difusos. En muchas ocasiones los síntomas de la legionela se confunden con los de una gripe normal, y en otras ocasiones con los de una neumonía. Incluso la radiografía de tórax de una neumonía y de la legionela, son similares.

Los síntomas de la legionela más comunes son: alteraciones gastrointestinales como vómitos y diarrea; escalofríos; dolor de cabeza; fiebre alta; tos que puede ser improductiva o con esputo, incluso en ocasiones puede darse tos con restos de sangre; pérdida de apetito; dolores musculares; falta de energía y fatiga; dolor en el pecho; problemas para respirar sobre todo a medida que la enfermedad va avanzando; intranquilidad y malestar general, etc. Estos son los síntomas más comunes, pero la legionela también puede ocasionar ataxia en algunos casos.

Pero además la legionela también ocasiona otro tipo de síntomas y daños internos. Las pruebas de laboratorio señalan que los riñones de los pacientes afectados con legionela no funcionan correctamente, a su vez la radiografía muestra una neumonía, por lo que se requieren otras pruebas diagnósticas para llegar a un diagnóstico firme. Normalmente los brotes de legionelosis aparecen cuando las personas han inhalado aerosoles que contienen agua contaminada con la bacteria de la legionela. También hay que tener en cuenta que la enfermedad de la legionela no se transmite de persona a persona y tampoco hay pruebas que indiquen que los coches o los aparatos de aire acondicionado de las viviendas puedan provocar legionela.

Los estudios señalan que entre un 5 y un 30% de las personas con legionelosis pueden llegar a fallecer. Esta fatal consecuencia suele deberse a un diagnóstico tardío o a un fallo a la hora de recomendar el tratamiento más adecuado.

Los síntomas de la legionela son cada vez más fuertes a medida que la enfermedad avanza, por eso es fundamental un diagnóstico temprano para tratarla correctamente y frenar su evolución. También depende si la bacteria ha dado lugar a una fiebre de Pontiac o a la enfermedad de la legionela. En el caso de la fiebre de Pontiac no se requiere un tratamiento específico y sus síntomas son más leves; mientras que para frenar los síntomas de la legionela y acabar con la infección sí se necesitan un tratamiento farmacológico adecuado a base de antibióticos.

De cara a prevenir la enfermedad de la legionela, los expertos siempre tratan de identificar el foco del que proviene para tomar medidas de control y que la epidemia no se extienda. La descontaminación de la fuente del agua suele ser la medida más importante de cara a evitar que se produzcan más casos de legionela, pero aunque resulta una estrategia adecuada se espera que en el futuro aparezcan estrategias de prevención adicionales más efectivas.

Las epidemias de legionelosis suelen proceder normalmente de algún tipo de instalación en concreto en la que se ha almacenado agua, aunque también es muy frecuente que se den casos aislados en los que resulta imposible determinar dónde se ha producido la infección. Las epidemias de legionela se producen sobre todo en verano o a principios del otoño, aunque pueden darse durante todo el año.

Es importante acudir al especialista en cuanto comienzan a aparecer los síntomas de la legionela para tratar de descartar o confirmar el diagnóstico y comenzar – en caso de que sea necesario – con el tratamiento adecuado lo antes posible. En ocasiones estos síntomas se pueden confundir con los de una gripe complicando la labor del médico y retrasando su diagnóstico y el inicio del tratamiento.

Un roedor como mascota

Un roedor como mascota

Tener un roedor como mascota es una opción muy habitual en las familias con niños. Y es que los roedores domésticos son cariñosos y grandes compañeros, pero antes de tener un roedor o cualquier otra mascota es necesario pensar muy bien qué es lo que necesitará, cuánto tiempo nos supondrá, qué recursos deberemos destinar a cuidarlo, etc. Así, antes de decidirse por animales tan habituales como perros y gatos que requieren tanto cuidados, no está de más pensar en la opción de tener un roedor como mascota, que requiere menos tiempo y son también grandes compañeros.

Un roedor como mascota

Si nos decidimos por un roedor como mascota, podemos adquirirlo en una tienda especializada en mascotas, o podremos también acudir a un criador. La mayor ventaja de comprar una mascota en una granja es que podemos conseguir una enorme información sobre los antecedentes del animal, información siempre útil y válida de cara a sus posteriores cuidados. Es habitual que en estas situaciones en esa granja estén allí también sus padres y podremos saber cómo se han criado, saber si han tenido algún tipo de enfermedad, conocer el tipo de alimentación a la que el roedor está acostumbrado, etc.

En este sentido también es importante tener en cuenta que hay ciertos criadores que trabajan enfocados a fines más comerciales y en este caso puede ser que los roedores que crían estén alimentados a base de caracoles y otros animales ya que lo que buscan no es tanto criar animales sanos y fuertes, sino criar a un gran número de animales para vender más. Con este tipo de alimentación no crian ejemplares fuertes, sino que consiguen que los animales crezcan más rápido y tener una mayor cantidad de los mismos de cara a su posterior venta.

La cría de roedores en estos lugares implica un gran número de camadas en periodos de tiempo cortos sin dejar tiempo para una recuperación. Así las madres de estos roedores están cada vez más débiles de cara a poder alimentar a sus retoños y una vez que alguien les adquiere como mascota suelen generar gran cantidad de problemas, ya que suelen ser seres más débiles, con problemas de salud que les pueden conducir a una muerte prematura.

Un consejo muy importante si queremos un roedor como mascota es obtener la mayor cantidad de información posible sobre la historia del animal y comprar animales que procedan de fuentes fiables y seguras. Es la única garantía de que tendremos un animal sano y fuerte, o al menos, si tiene algún problema estaremos al corriente del mismo.

Comprar un roedor como mascota

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de adquirir un roedor como mascota, especialmente si es para un niño, es que éste sea un ejemplar joven, será la única manera de poder llegarlo a domesticar. Aunque sí que es posible domesticar roedores adultos, pero es mucho más complicado y hay que tenerlo muy en cuenta. También hay que destacar que el animal debe ser joven pero no en exceso porque si son crías separadas prematuramente de la madre pueden aparecer problemas de comportamiento, de adaptación o que el animal esté demasiado débil o poco desarrollado para poder sobrevivir sin los cuidados de la madre.  Todos estos consejos hay que tenerlos muy en cuenta cuando decidimos adquirir una mascota para el hogar.

Aún así, si nos encontramos en la tienda y no estamos completamente seguros de qué roedor adquirir como mascota, es mejor que preguntemos o que localicemos a alguien que entienda del tema y pueda acompañarnos. Un signo que debemos mirar a la hora de comprar un roedor como mascota es la longitud de sus incisivos. Si estos son demasiado largos y no encajan con exactitud, se desgastarán más rápidamente y pueden ocasionar problemas. Y es que los incisivos siguen creciendo durante la vida del animal, con lo que si de partida ya son excesivamente largos pueden acabar impidiendo que el animal coma. En estos casos habrá que recurrir a un veterinario o a un criador experto que pueda reducir la longitud de los incisivos, aunque debemos saber que será un problema constante, que aparecerá de nuevo a lo largo de la vida del roedor y que requerirá constantes visitas al veterinario.

Geles para controlar Cucarachas

geles para controlar Cucarachas

Cada vez es más habitual recurrir al uso de geles para controlar cucarachas y poner fin así a las tan molestas plagas tanto en el ámbito de la sanidad alimentaria como en el de la sanidad ambiental. En el mercado a día de hoy encontramos una gran cantidad de geles eficaces para controlar estas plagas.

Geles para controlar cucarachas

Es importante aclarar que los geles para el control de plagas de las cucarachas no deben llevar principios activos repelentes, sino que es importante que entre los ingredientes de estas formulaciones en gel nos encontremos con componentes atractivos para las cucarachas que además deben tener resistencia a la desecación por lo que deben tener un alto grado de humedad.

Algunos de los geles para controlar cucarachas que nos encontramos a día de hoy en el mercado, cuentan con estos ingredientes no repelentes como son el imidacopril, la hidramtilnona y el fipronil. En otros países europeos también encontramos geles con ácido bórico y con abamectina, que es un derivado de sustancias naturales que encontramos en los hongos. Hasta el día de hoy no han aparecido resistencias a estos ingredientes en las distintas especies de cucarachas contra las que se utilizan estos geles.

En cuanto a los ingredientes alimenticios que recordamos, deben ser atractivos para las cucarachas, en su origen, los geles contra las cucarachas recurrían a glucosa, fructosa y polisacáridos, pero en la actualidad encontramos con que los principales ingredientes que llevan los geles contra las cucarachas están compuestos sobre todo por grasas saturadas, proteínas, elementos enriquecidos con calcio y otros ingredientes y componentes que los fabricantes no facilitan ya que parte de la eficacia de los geles contra las cucarachas reside en estos ingredientes alimenticios atractivos.

Otro elemento fundamental a tener en cuenta es la capacidad que tienen estos geles para permanecer estables y no modificar su textura a pesar de las diferencias de temperaturas y de humedad. La formulación en gel permite una liberación paulatina de la humedad que contiene y en cada situación concreta de temperatura y humedad ambiental el gel tendrá una duración determinada, algo muy a tener en cuenta. Así habitualmente las cucarachas suelen aparecer en ambientes más bien húmedos en los que suele haber materia orgánica en descomposición. Así, si colocamos cebos en ambientes secos, se puede recurrir a las cajas portacebos específicas que permitirán mantener el gel sin variaciones durante un período de tiempo superior.

Ventajas de los geles contra las cucarachas

El uso de geles para el control de cucarachas, no es el tratamiento único para acabar con las plagas de cucarachas sino que debe entenderse dentro de los programas que abarcan los principios de control integral de plagas. Así se hace totalmente necesario la realización de inspecciones, el establecimiento de sistemas de monitoreo que nos indicarán cuáles son las medidas a tomar en cada situación para el control de las cucharachas.

Conviene recordar que la utilización de geles contras las cucarachas no es una solución mágica en todo momento, y en algunas instalaciones se han aplicado y no han resultado eficaces. Esto se debe principalmente a que quizás estos cebos se han colocado lejos de los puntos de infestación, o se ha producido una inadecuada dosificación y frecuencia de los cebos. De ahí que sea importante recalcar que deben formar parte de un plan integral para controlar las cucarachas y que es importante conocer cómo integrar los geles contra estas plagas dentro de dicho plan.

Es importante también seguir las recomendaciones que realiza el fabricante en cuanto a la dosificación, así como colocar los geles para controlar cucarachas cerca de cualquier pequeño foco ya que las cucarachas pueden sobrevivir en áreas de espacio muy pequeñas.

Realizar tratamientos sin olores, sin mezclas, con eficacia, sin plazos de seguridad son algunas de las ventajas que ofrece el uso de geles contra las cucarachas. Aunque es un sistema que puede tener alguna contrapartida como son las variaciones en la estabilidad dependiendo de la temperatura y la humedad. Aún así los geles para el control de las cucarachas ganan cada vez más adeptos a día de hoy entre los profesionales del sector. Pero conviene recordar que no hay una única solución para todo tipo de situaciones, así que cada situación que nos encontremos deberá ser analizada y estudiada para aplicar las mejores y más eficaces soluciones.

Medidas ante una epidemia transmitida por vectores

Moscas, mosquitos, cucarachas, ratas, chinches o garrapatas conviven con el hombre y pueden convertirse en transmisores potenciales de enfermedades. Son los vectores, un amplio grupo de artrópodos y roedores que, en muchas ocasiones, encuentran su hábitat en el entorno urbano de las ciudades.

Estos vectores transmiten la enfermedad picando a una persona portadora e inoculando posteriormente la enfermedad al picar a otra sana. Los vectores pueden actuar de dos formas:

-Vector activo. El vector transporta al parásito causante de la enfermedad dentro de su cuerpo, donde sufre alguna etapa de su ciclo vital, inoculando posteriormente las formas infectantes en la saliva -en el caso de mosquitos o moscas- o por regurgitación -pulgas- durante una picadura o al depositarlas por las heces – chinches o piojos- sobre la piel y penetrar en el organismo a través de las heridas provocadas al rascarse.

-Vector pasivo. Este tipo de vector transporta en su cuerpo el organismo infeccioso y lo deposita sobre el individuo sano susceptible de contraer la infección.

Enfermedades transmisibles por vectores

Los vectores son los responsables de la transmisión de la mayor parte de las grandes epidemias del hombre. En los países desarrollados, la mayoría de las enfermedades transmisibles por vectores han disminuido su incidencia y letalidad en los últimos 150 años. No ocurre lo mismo en los subdesarrollados, donde todavía se dan cifras elevadas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente más del 17% de todas las enfermedades infecciosas responden a enfermedades transmitidas por vectores, provocando cada año más de un millón de muertes. Además, más de 2.500 millones corren el riesgo de contraer dengue, mientras que el paludismo se cobra cada año la vida de 400.000 personas, principalmente niños menores de cinco años.

Respecto a la leishmaniasis, la esquistosomiasis y la enfermedad de Chagas, estas afectan a cientos de millones de personas en todo el mundo, según las mismas fuentes. La enfermedad del sueño, la fiebre amarilla, la rabia, triquinosis o tifus exantemático son otras de las enfermedades parasitarias e infecciosas transmitidas por vectores.

¿Formas de transmisión vectorial?

La transmisión vectorial puede tener lugar de dos formas diferentes:

-De forma mecánica o forésica. Esta se da cuando el vector se limita a trasladar al agente infeccioso desde las secreciones, excrementos, basuras, alimentos o superficies, bien por contaminación de sus patas, antenas o trompa, o por el paso del tracto gastrointestinal y eliminación en las heces, llevándolo luego a la piel o mucosas.

-De forma biológica o metaxénica. Se da cuando es necesario que se multiplique o se desarrollen algunas fases del ciclo biológico del germen en el organismo vector, antes de que este pueda transmitir la forma infectante al hombre o animal. El vector transmite la enfermedad metaxénica tras un periodo de incubación tras adquirir el agente infeccioso.

Cómo intervenir ante un brote epidémico transmitido por vectores

Un brote epidémico puede derivar en una epidemia de grandes dimensiones, por lo que es necesario frenarlo tan pronto como se conozca. Ante la aparición de un brote transmitido por vectores, los programas de intervención sanitaria permiten prevenir la propagación de las enfermedades transmisibles mediante la vigilancia y el control de enfermos y personas expuestas, así como la eliminación de focos y reservorios.

Entre las medidas de prevención y control de un brote epidémico encontramos:

-Diagnóstico médico presuntivo

-Notificación urgente al nivel sanitario inmediatamente superior de los casos bajo sospecha clínica durante la semana en curso

-Toma de muestras de enfermos y medio ambiente, si procede, para su verificación por el laboratorio

-Aislamiento preventivo de casos bajo sospecha

-Investigación epidemiológica del brote

-Confirmación del brote

-Cálculo del riesgo, magnitud o efecto

-Toma de medidas de control

Medidas a tomar ante una epidemia transmitida por vectores

No obstante, ante una epidemia transmitida por vectores, existen varias medidas que se deben tomar lo más rápido posible, y éstas son:

-Vacunación masiva, si hay vacuna y es eficaz

-Quimioprofilaxis ante algunas enfermedades

-Búsqueda de la fuente de infección y vectores

-DDD

-Cierre de algunos establecimientos públicos

-Información y educación de la población

-Restricción o supresión de reuniones humanas y de animales

-Investigación de casos

-Estudios inmunológicos e histopatológicos en animales sospecha de reservorio

-Medidas internacionales en caso de alerta de la OMS

Un investigador español hizo un hallazgo clave para combatir la Legionella

La legionela es un mal que afecta cada vez a más españoles y contra el cual los antibióticos parecen resultar cada vez más ineficaces. En este contexto, la ciencia ha aportado una buena noticia a la salud: un equipo de investigadores del Instituto Pasteur, encabezado por el biólogo celular español Pedro Escoll, ha realizado un descubrimiento que podría resultar clave en el tratamiento de la legionela.

Escoll, que además de biólogo es inmunólogo por la Universidad de Alcalá, lideró una investigación que permitió descubrir cómo se reproducen las bacterias de la Legionella en el cuerpo.

¿Por qué es importante esto?

Porque se trata de un paso importante en la búsqueda de curas alternativas para la legionela. E, incluso, para otras infecciones que involucran a bacterias patógenas y operan en el cuerpo de un modo similar. Por el momento, esta infección, que puede generar desde fiebre hasta dificultades para respirar e incluso problemas pulmonares que pueden llegar a ser severos, se trata con antibióticos. Pero, en varios casos, sobre todo los más recientes, estos parecen resultar ineficientes.

En España se contabilizan, por año, unos 45 brotes de legionela, con un total de unos mil afectados. Incluso, en algunos casos, puede haber víctimas fatales, como ocurrió con una señora asturiana de 83 años, quien falleció en el último brote registrado.

El propio Escoll reconoce que pese a que el índice de mortalidad no es alto “siempre los brotes generan algún fallecimiento”.

Estas estadísticas convierten a la infección producida por la Legionella en una gran preocupación para quienes trabajan en Salud Pública, que, en un contexto de falta de tratamientos efectivos, ha hecho especial hincapié en la prevención. En este sentido, los sistemas de agua de grandes edificios y hoteles son una de las principales vías de contagio de la bacteria. Este marco, sin dudas, realza el valor de los nuevos descubrimientos del equipo del Instituto Pasteur, que a partir de comprender cómo funcionan las bacterias de la Legionella ahora trabaja en cómo tratarlas de manera eficaz.

Cómo la Legionella se reproduce en el organismo

La trascendencia de esta investigación la ha llevado a ocupar la portada de la revista especializada ‘Cell Host & Microbe’. El mayor hallazgo del estudio ha sido un mecanismo que permite a las bacterias de la Legionella reproducirse en el organismo humano y afectar de esta manera a sus células.

Según lo explicó el propio Escoll, lo que hace la bacteria de legionela es inyectar en la célula ciertas proteínas, las cuales intentan modificar el metabolismo de las células humanas. Es lo que el científico llama un “hackeo biológico”, es decir, una modificación en el funcionamiento habitual de nuestro cuerpo. Esto permite la expansión de la bacteria, aumentando así el daño de la infección.

Escoll, quien lideró un equipo del departamento de Genomas y Genética del Instituto Pasteur (donde realiza su posdoctorado), también puntualizó cuál es el problema de este mecanismo: una de las proteínas que afectan a las células humanas genera una fragmentación en las mitocondrias y esto deriva en un cambio metabólico. Así, la bacteria se multiplica en el organismo humano.

La esperanza de alternativas para combatir la legionela

A partir de los resultados de esta investigación, se ensayan nuevas estrategias para combatir la legionela. Habitualmente, el método indicado son los antibióticos, pero podríamos estar en presencia de una forma más eficiente de cura. Para esto, el equipo de Instituto Pasteur ya está ensayando. De hecho, en su laboratorio se realizan pruebas que consisten en neutralizar el proceso de segmentación de mitocondrias, según contó Escoll.

Las primeras pruebas fueron positivas en el intento de disminuir la infección. La clave aquí radica en optar por un camino distinto al que se emplea con antibióticos: en lugar de ello, se trabaja sobre las células que son atacadas por la legionela, con el fin de evitar que sean afectadas por la bacteria.

De todas maneras, el potencial de este descubrimiento excede al caso puntual de la legionela: el tratamiento investigado podría replicarse para tratar otras infecciones producidas a causa de bacterias patógenas. Entre estas se encuentran, por ejemplo, la de la tuberculosis, según vislumbra el propio Escoll, ya que se trata de una infección con una dinámica muy similar, con un cambio metabólico que perjudica al organismo.

El mosquito tigre que vino en avión

El mosquito tigre, Aedes Albopictus, llegó hace 14 años a España y desde entonces su proliferación ha sido imparable, muy a pesar de los controles y las medidas de seguridad puestas en marcha por las autoridades sanitarias.

De hecho, tras haberse instalado hace unos años en todas las provincias de la costa mediterránea, avanza hacia el interior colonizando nuevos territorios, y ya se ha detectado en provincias como Huesca o Cádiz. En otros casos, como en el País Vasco, los estudios han confirmado también su asentamiento.

La actividad humana y los medios de transporte son, en parte, responsables de que este insecto originario del sudeste asiático avance con tanta rapidez. De hecho, se trata de una especie importada, detectada por primera vez en España por el Consell Comarcal del Baix Llobregat en la zona del Vallés Occidental en el año 2004.

Los expertos ya han advertido de que su expansión resulta imprevisible y es difícil saber qué puede suceder en un futuro dado que, si bien prefiere la costa, se detectan cada vez nuevos casos en el interior de España.

No obstante, su expansión parece imparable en todo el planeta, dado que se trata de una especie muy adaptable y que jamás se ha logrado erradicar.

Características del mosquito tigre

Aedes Albopictus es un mosquito más pequeño que el común (de hasta 10mm), de color negro y línea blanca central en el tórax y abdomen que se prolonga sobre la cabeza. Destacan  sus patas, a rayas blancas y negras. Este mosquito está incluido en la lista de cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Su vuelo, a no más de un metro de altura del suelo y lento, hace que resulte más difícil su detección.

Las larvas son parecidas a las de otras especies de Aedes. De costumbres diurnas y agresivo, su picadura es dolorosa. Es vector del dengue y otras enfermedades víricas y, aunque en nuestras latitudes no actúa como vector, lo es en potencia.

La hembra pone los huevos, alargados y oscuros, uno a uno en la tierra seca de zonas inundables, aguantando los periodos de sequía hasta que el terreno se inunde, tras lo cual puede aparecer una gran población de larvas. Una puesta puede tener entre 70 y 100 huevos. La hembra no los pone todos en el mismo sitio sino que distribuye alguna decena que otra en cada recipiente. Son puestos al atardecer sobre paredes interiores rugosas de recipientes • Después de ponerlos, la hembra puede reiniciar el ciclo buscando más sangre para la siguiente puesta

Su hábitat son las aguas estancadas, y a través de ellas se disemina de unos lugares a otros. Sus huevos son altamente resistentes. En general, la especie Aedes da solo una generación por año, pero en zonas costeras durante el verano, pueden dar lugar a varias generaciones al reproducirse en aguas estancadas.

¿De qué se alimenta y cómo se combate?

El mosquito tigre utiliza unos filamentos para detectar dióxido de carbono procedente de animales y personas. Las hembras buscan un huésped para tomar sangre cuando están fecundadas y los ovarios entran en actividad. Al picar la hembra, inyecta saliva, una sustancia anticoagulante que le permite chupar y extraer la sangre. Esto lo hace para conseguir las proteínas necesarias para madurar sus huevos. Sin embargo, los machos se alimentan de néctar.

Los planes de control y lucha contra el mosquito tigre se centran en matar las larvas que pueda haber en lugares públicos con agua.

Para combatirlos se utilizan larvicidas microbianos como el bacillus  thuringiensis, el bacillus sphaericus y el bacillus thuringiensis más el sphaericus. Respecto a inhibidores del crecimiento tenemos inhibidores de síntesis de quitina, como el diflubenzuron, y pseudo-hormonas juvenoides como el pyriproxyfen.

No obstante, su eliminación se hace difícil, puesto que entre el 60 y 80% de los lugares donde se reproduce son privados.

¿Cómo evitar su cría?

Evitando cualquier recipiente con agua donde ésta pueda quedar estancada como maceteros, fuentes o bebederos. De hecho el mosquito tigre hembra aprovecha estos recipientes con agua para poner sus huevos. Mientras exista agua los huevos podrán desarrollarse y, con la llegada del calor, eclosionar.

Los insectos, una alternativa contra el hambre

El tamaño de la población mundial y su crecimiento acelerado es uno de los mayores problemas y la más grave amenaza a la que se enfrenta la humanidad. Mientras que hace 2.000 años la población mundial era de unos 250 millones de personas, 16 siglos después pasó a duplicarse, volviéndose a repetir esta tendencia en cuestión de dos siglos y medio para llegar a los mil millones. Un siglo después, en 1950, volvía a duplicarse para alcanzar los 2.000 millones de personas. Actualmente la población mundial se duplica cada 35 años y en 1990 llegó a los 5.000 millones.

Es un hecho que la población aumenta de forma importante, por lo que los expertos ya han dado la voz de alarma. De continuar así, en el año 2050 el mundo necesitará aumentar la producción de alimentos un 70% para atender a una población mundial de nueve mil millones de habitantes. Ante esta situación y la incertidumbre de poder producir tal cantidad de alimento, se hace urgente encontrar nuevas alternativas y medidas que pongan freno a la sobreexplotación de los recursos y aseguren un futuro para la seguridad alimentaria y la alimentación.

La FAO insta a su consumo

Los insectos se convierten así en una excelente vía para paliar el problema como fuente alternativa de proteínas, como ya lo ha venido a exponer en numerosas ocasiones la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Es más, no es la primera vez que la FAO insta a la población al consumo de insectos como alimento humano y como pienso para garantizar la seguridad alimentaria.

Y es que aunque el consumo de insectos puede resultar algo raro y exótico en el mundo occidental, es más habitual de lo que puedas imaginar en países asiáticos. Según la FAO, los insectos forman parte de la dieta de más de 2.000 millones de personas. Es lo que se denomina como entomofagia: ingesta de insectos y arácnidos, o artrópodos en general, como alimento para los humanos y los animales.

Saltamontes, gusanos, grillos, hormigas, escarabajos, termitas o libélulas, por poner un ejemplo, forman parte de platos que en muchos países son considerados auténticos manjares. Según un informe de la FAO, se consumen más de 1.900 especies de insectos en todo el mundo, una cifra que va en aumento.

Los principales países consumidores de insectos son China, Tailandia, India, Japón, México, Chile, Uruguay, Marruecos, Egipto, Somalia, Sudáfrica y Australia, así como otros muchos países tropicales.

Ventajas de la ingesta de insectos

Entre las principales ventajas de introducir progresivamente los insectos en nuestra alimentación, se encuentran:

-permiten una producción más sostenibles para el medio ambiente que otros alimentos

-son muy nutritivos y contienen tantas proteínas como la carne

-contienen ácidos grasos y son ricos en fibra y micronutrientes como cobre, hierro, magnesio, fósforo, manganeso, selenio y cinc

-su producción es barata y ocupan poco espacio

-pueden consumirse de muchas maneras, en polvo, en pasta, crudos, asados, fritos, lo que ofrece un gran potencial para la gastronomía

-emiten menos gases de efecto invernadero y de amoniaco que el ganado convencional

-al tratarse de animales de sangre fría, no necesitan ingerir tanto alimento, convirtiéndolo en proteína de forma más eficiente

-pueden ser utilizados con facilidad y eficacia en la fabricación de pienso o alimento para ganado, sustituyendo alimentos caros como harina de pescado, harina de soja y cereales

-se encuentran muy fácilmente y en grandes cantidades

-son un producto higiénico al alimentarse de plantas como hojas, frutos, néctar de las flores o savia, entre otras.

– dejan menos residuos y no requieren de tratamientos con antibióticos

Una oportunidad de negocio

El negocio de los insectos entendidos como joya gastronómica tiene un futuro muy prometedor y cada vez son más los empresarios que se lanzan a apostar por este tipo de productos, bien como criadores bien como distribuidores de insectos.

La consultora New Nutrition Business ya se atreve a pronosticar para el año 2020 que el sector moverá unos 65 millones de euros, una cifra que permite hacerse una idea acerca de la progresión del sector.